"Entre la docencia y mi profesión"
Transitaba en mis años mozos entre el estudio de la carrera de Licenciatura en Derecho, en las aulas de mi muy querida Facultad de Derecho de la Gloriosa Universidad Nacional Autónoma de México, y en la práctica de la natación en la alberca olímpica de la misma institución, en la Ciudad Universitaria de la Ciudad de México, Distrito Federal, como única forma de distracción que me hacia reflexionar y disipar muchas dudas existenciales; fue así como fue transcurriendo el tiempo, cuando un día un insigne catedrático de mi "Alma Mater", el Maestro Ricardo García Villalobos, hombre de edad, de recia personalidad, con el tiempo a cuestas que ya su pelo se hacia remarcar con las clásicas canas símbolo de la experiencia y la sabiduría, quien ya desde entonces marcó mi vida, pues aunque con títulos y renombre, nunca permitió que en su aula le llamáramos Licenciado o Doctor, que hasta nos regañaba cuando le nombrábamos así, y el decía que era el maestro, en efecto fue un gran maestro amado y querido por las juventudes universitarias; pues bien, me mandó llamar y me dijo, oye te he observado, he visto tu desenvolvimiento como estudiante, veo en tí un prospecto en la docencia, y me propuso ser su adjunto en su materia, estaba yo que no lo podía creer, se me hacia, algo inimaginable, ser el ayudante o el maestro adjunto de un gran catedrático, debo de confesar que para mi fue como un sueño, pero me dijo, oye nada mas que no hay sueldo, ni paga, tu sabes de la situación de la universidad, y yo le dije maestro, pues aunque un peso de más en el bolsillo no está de más, pero gustoso acepto ser su ayudante o maestro adjunto, solo por la satisfacción de ser su suplente y además por la oportunidad que me da de superarme, pues así me inicié en la docencia, no se cuanto tiempo me desarrolle en esa actividad, pero creo que fue un buen tiempo, pues de la paupérrima vida que experimentaba, que cuando pisaba un chicle, ya sabía de que sabor era, y lo confieso por usar los zapatos hasta con hoyos en las suelas, pero la satisfacción de ser maestro adjunto, bien valía la pena el sacrificio, experiencia que cualquiera la desearía, y que si volviese a tener la misma propuesta sin pensarlo dos veces, la volvería a aceptar. Así terminé mi carrera de Licenciado en Derecho, de la cual me siento muy orgulloso y altamente satisfecho y agradecido con Dios, la vida, pues me costó muchísimo trabajo, finalmente a través de muchos giros que nos da la vida, pude ver coronados mis sacrificios, desvelos y esfuerzos con la ayuda y coparticipación de tres grandes mujeres en mi vida en ese momento: mi madre, mi esposa y mi querida hija, sin ellas creo que no lo hubiese logrado.
Bien, mencioné como me inicié como profesor, quiero compartir con ustedes, el por qué de mi decisión de continuar con la actividad docente, pues fue por que yo sentía un gran compromiso con mi país y con mi Nación, de dar un poco de lo mucho que el Estado me había dado, una formación y educación profesional, el saber que muchos jóvenes necesitaban salir del oscurantismo del analfabetismo y la ignorancia en que se encontraban y que aun se encuentran; independientemente de ello por que, en la Facultad de Derecho muchos catedráticos no cobraban un solo centavo por impartir sus cátedras, y pues probablemente también por este aspecto de emular a mis mentores, es que también quise seguir la línea, y siento que probablemente con ello me siento un profesor sin compromisos económicos ni búsqueda de espacios ni reflectores, dejo a un lado los títulos y la vanagloria, solo para dirigir mis esfuerzos, mis preocupaciones en el bien de la juventud mexicana, allí es donde me siento y pienso en seguir en la brecha de ser profesor, no en posiciones ni protagonismos fatuos, mi espíritu de servicio a mi prójimo, considero es lo que me sostiene como profesor.
El ser profesor del nivel Medio Superior, para mí ha representado un reto, si un reto pues considero que tengo en mis manos de orfebre,la maravillosa oportunidad de formar vidas, transformar personalidades e inyectar conocimientos para ser utilizados para el bien. El nivel medio superior no es una vergüenza ni lo debemos ver como tal, por el contrario quien tenga puesta la camiseta de ser un digno profesor en el nivel en donde se nos requiera y en donde haya la oportunidad de transformar corazones y tocar vidas con nuestros ejemplos y testimonios de vida, pues a no dudarlo, nosotros como profesores somos libros abiertos con nuestros alumnos, y quien no lo vea así, entonces no se puede decir que es un buen profesor, pues ello me ha traído gratas satisfacciones de ver formados alumnos que tuve en este nivel ya hace algunos años, y hoy verlos desempeñarse y desenvolverse como verdaderos profesionistas, pudiese narrar historias de alumnos que muy orgullosamente han seguido mis pasos como Aboogados, referiré en forma especial, la vida de un "papelerito" (voceador) a quien todos los días le compraba el periódico camino de mi despacho, un día me lo tope en la Preparatoria México, en Chihuahua, Chih., donde impartía clases de Introducción al Derecho, y me dijo directamente, profesor: "Yo quiero ser como usted", y le dije si quieres ser abogado estudia, supérate, pero sé honesto, lo dejé de ver algún tiempo, y tuve necesidad de recurrir a una oficina a realizar un trámite, y de repente sentí que alguien tocó mi hombro, y por toda respuesta me dio un fuerte abrazo, y me cuestionó que andaba haciendo, y le explique el trámite, y me hizo pasar a una espaciosa y elegante oficina, me invito a sentarme, y me dijo maestro en que puedo servirle, era ni mas ni menos un gran funcionario y abogado además, sentí haber cumplido con Dios y con la vida, además con mi Patria al ver realizado a aquel joven, confieso que casi se me rodaban las lágrimas de orgullo y felicidad de ver aquel "papelerito" convertido en un gran abogado y funcionario, cosas de la vida y motivos de satisfacción que tengo para compartirles.
Finalmente, donde hallo motivos para sentirme insatisfecho con mi práctica docente, pues he de ser franco y muy sincero con ustedes, a veces me gana el apasionamiento por el "verbo" dentro de las aulas, producto de la pasión que le pongo a mi clase, que en ocasiones yo mismo me digo: "ya bájale", pues a veces me siento que estoy en el umbral del infarto, pero lo que me cuesta trabajo es el utilizar un léxico sencillo y al nivel de los muchachos, pues en nada ayuda el que utilicemos un léxico elevado y florido, probablemente el error por que también imparto clases a nivel licenciatura, pero en fin, debo de ser mas mesurado en el hablar.
Es por lo anterior, que cuanto Seminario o curso de pedagogía me invitan a cursar, soy el primero en apuntarme, pero nunca he estudiado un curso de pedagogía en forma, hasta ahora que con esta Especialidad se nos brinda la oportunidad de lograrlo, y pues en base a ello es que algunos de los señalamientos de mi anterior escrito: "¿Cómo percibo mi docencia?" explico como desarrollo mi actividad docente en un día normal de clases.
Bueno, creo que me "colgué", espero disculpen, pero lo consideraba necesario y créanme que me desahogue. Gracias por su paciencia.
Mis saludos y respetos queridos compañeros del Grupo # 129
Mario Hernández Segura
viernes, 7 de mayo de 2010
"Mi aventura de ser docente"
“EL MALESTAR DE SER DOCENTE”
Retomando mi historial personal compartido a través de mis aportaciones anteriores: “¿Cómo percibo mi docencia? y “Entre la docencia y mi profesión”, y recapitulando algunos puntos que sinteticé en “Lo que compartimos”, considero que todo esto produce como sinergia el ver que en lo personal adolezco de las mejores técnicas pedagógicas para optimizar mis clases; sin embargo, como lo precisé muy al principio de mis participaciones que, muchas de las veces por sentido común, aplicamos alguna técnica didáctica sin saberla reconocer por su nombre, y entonces percibimos que nos funciona, y ya para las próximas clases la seguimos utilizando, siento que en ello aplicamos el presupuesto esbozado por el maestro Esteve, cuando afirma que se “aprende a ser profesor por ensayo y por error” (1).
Si el común denominador en el caso de los profesionistas, que como su humilde servidor y amigo aceptamos ser profesores por amor o por accidente, siento que la posición del maestro Esteve cuando afirma que “El ser y hacer docente” relacionado con su postulado de que el aprender es un proceso de ensayo y error, estoy de acuerdo con ello, pues no se nace siendo docente, más sin embargo, en la formación de nuestra identidad profesional como tal, considero que la podemos ir construyendo, como lo es el edificar un inmueble, que poco a poco le vamos poniendo un piso cada vez más alto, diríase que en nuestro quehacer docente, representaría la experiencia; sí, pero ese edificio debe ser sólido y bien cimentado, sobre contundentes y bien unidos cimientos, que considero serían las técnicas pedagógicas, solo así podremos formarnos e ir en pos de la conquista de nuestros alumnos.
Lo anterior me permito sustentarlo y profundizarlo en un fragmento de la Primera Carta escrita por el maestro Paulo Freire en su obra titulada “Cartas a quien pretende enseñar”, cuando dice:
“”El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar algo
que es reaprendido por estar siendo enseñado” (2)
Parafraseando el anterior pensamiento, he de cuestionarme respecto de la manera en que puedo superarme y abandonar un tanto mis miedos, mis inseguridades, mis frustraciones y hasta mi ineficacia como maestro; considero que esto lo lograría con lo acertado que el maestro Esteve nos comparte con su experiencia de ser maestro, en su documento en análisis, cuando él mismo afirma que nuestra labor docente la debemos tomar <>, como si estuviésemos jugando; bueno aquí no quiero pecar de jactancioso, pero en lo personal ya les había compartido mi pensar al respecto, cuando les refería que mi actividad docente la fundamento en el aspecto lúdico y en la creatividad, con didácticas grupales tales como “La sesión Montessori”, juegos, dinámicas, experimentos y hasta el uso de recursos tecnológicos de punta; todo ello sustentados en la CREATIVIDAD, recurso que en lo personal me ha permitido como bien lo precisa el maestro Esteve “tocar el cielo” con nuestras enseñanzas; y en lo personal, yo si puedo afirmar que ya he saboreado las mieles del tocar el cielo con mis manos, al ver coronados mis esfuerzos con la satisfacción que les causa a mis alumnos mis enseñanzas, y lo he podido palpar, al percibir en sus rostros juveniles y en sus gráciles líneas de expresión, una sonrisa grata y un mudo pero perceptible fluir de estar disfrutando de la clase, __________________
1) José M. Esteve. “La aventura de ser profesor”. Universidad de Malaga, copia estilográfica de la UPN y COSADAC de la SEMS, página 1
2) Paulo Freire. “Cartas a quien pretende enseñar”. Siglo XXI Editores, página 29
lo cual en lo personal me produce gozo y enorme alegría.
Mis momentos entre éxtasis y gloria producidos por el haber “enganchado” la atención, la curiosidad, la sorpresa y la expectación de mis alumnos, en efecto me permite regodearme con lo que ellos me están expresando, con ese silencio y contundente gesto de satisfacción que por un lado me permite disfrutar de mi clase, “jugar”, vivir la magia que me da llegar a esos estadios en que puedo conjugar paz, con alegría y ánimo por dirigir a mis alumnos en el conocimiento de la verdad y al cumplimiento de los propósitos, objetivos y competencias diseñadas en mi “Plan sesión”. En lo personal siento que si le saco partido a esta situación en beneficio de mis propios alumnos; utilizando este recurso, y en ese tenor, siento que es una de las bases en que procuro atacar mi “Malestar docente”, claro que eso no lo es todo, necesito como acertadamente menciona el primero de los autores nombrados, que para ser un buen docente se necesita conocer un cúmulo de recursos pedagógicos.
¡Que grato y edificante para mi! ha sido leer al maestro Esteve, pues me reconfirmó todo aquello que ya había experimentado como docente y también el observar que otro lego en la pedagogía, como lo es el maestro Paulo Freire, quienes con sus sabios consejos me permiten hallar mejores técnicas pedagógicas y con ellas hallar sustento a “Mi práctica docente”, al respecto me permito citar lo que el maestro Freire dice en relación con lo comentado:
“”La tarea de enseñar es una tarea profesional que exige amorosidad, creati-
vidad, competencia científica, pero rechaza la estrechez cientificista, que exi-
ge la capacidad de luchar por la libertad sin la cual la propia tarea perece”(3)
Otro aspecto que, en lo personal me ha cimbrado profundamente, es el reconocer que “Mi malestar docente” me dirige a considerar que muchas de las veces me dirijo a mis alumnos con un lenguaje muy elevado y hasta rebuscado, del que inclusive se han quejado; bien creo que es preciso corregirlo y evitarlo en lo más que sea posible, confieso ser recurrente en este error, al impartir mis clases inclusive en el nivel de Licenciatura, pero en el Bachillerato debo corregirlo, puesto que los alumnos de este nivel empiezan a consolidar su propia identidad, que es difícil que me entiendan, bien este asunto por un lado, y por el otro, aunque no es mi caso, pero considero que el vano prestigio, el uso de los títulos profesionales y académicos y los reconocimientos, que en ocasiones nos marean y nos llenan la cabeza de humo, lo cual no nos permite en algunos casos ponernos a la altura de nuestros alumnos, y pues consideramos que nos rebajamos, y bien lo precisa el maestro Esteve, que el ser maestros, es ser “maestros de humanidad”, cuanta verdad y relevancia encierran estas breves palabras, pues que difícil se nos hace ser humildes, pero más difícil aún es ponernos al servicio de nuestros alumnos en sus procesos de enseñanza-aprendizaje, pues cuantas veces cometemos el error de que cuando nos formulan alguna pregunta y no sabemos como contestárselas , les ordenamos que las investiguen y que la traigan de tarea, ¡que grave error”, ya que en el afán de quitárnoslos de encima, o bien presuponiendo que sabemos la respuesta, pero por considerarnos los “sabelotodo” no damos la respuesta correcta, en el momento y en el espacio preciso, y considero que muchas de las veces actuamos así por que se nos hace difícil el bajar de nuestro pedestal, que en ello coincido con el maestro Esteve de decir que actuamos como si fuésemos unos “medievalistas”.
____________________
3) Paulo Freire. Ibidem, página 9
Lo anterior es necesario abandonarlo, enmendarlo y canalizarlo mejor hacia construir poco a poco nuestra identidad profesional de buenos docentes, en base a ser “maestros de humanidad” dotados de amor, comprensión, amistad e identidad con nuestros alumnos, y capacidad científica, pues el amor y la razón no están divorciados, sino que son los elementos que aderezan la enseñanza y el aprendizaje, de ello el maestro Paulo Freire nos dice:
“”…la tarea del docente… exige seriedad, preparación científica, preparación fí-
sica, emocional, afectiva. Es una tarea que requiere, de quien se compromete
con ella, un gusto especial de querer bien, no sólo a los otros sino al propio –
proceso que ella implica. Es imposible enseñar sin ese coraje de querer bien, -
sin la valentía de los que insisten mil veces antes de desistir. Es imposible en-
señar sin la capacidad forjada, inventada, bien cuidada de amor”.(4)
Finalmente, deseo concluir mi trabajo con este mensaje que, en la medida de que logremos ser buenos interlocutores con nuestros alumnos, en la manera e intensidad con que nos involucremos más con ellos, y trabajemos en sus inseguridades, sus temores y sus frustraciones; entonces brindándoles nuestra mano de apoyo y auxilio, por que no dándoles la palmadita en el hombro o lanzándoles una muda sonrisa de aceptación y de aprobación cuando lo hicieron bien, y cuando no, imbuirles ánimo para lograr las cosas, entonces en la medida en que logremos esto, podemos decir que no hemos nacido en vano, y ya entonces podremos decir que somos buenos profesores.
A no dudarlo, cuando seamos capaces de dar amor, cariño, apoyo y auxilio desinteresados, aunados con un gran ímpetu, motivación, ánimo, deseo de ser, de hacer, de construir considero que con todo lo anterior, estaremos en la posibilidad de lograr una identidad de grupo que lo concreto con este pensamiento, y con esto se los dejo para reflexión:
“Que en vez de colgarles a nuestros alumnos etiquetas y estigmas,
lo único que deba permitírsenos colgarles, sean
brazos de amor”.
Con un cordial saludo a mi tutor Profr. Juan Nava Beltrán, asesor y para todos mis compañeros de Grupo, me repito como su cordial amigo y seguro servidor.
Mario Hernández Segura (amcd052932)
Grupo # 129
___________________
4) Paulo Freire. Ibidem, página 8
Retomando mi historial personal compartido a través de mis aportaciones anteriores: “¿Cómo percibo mi docencia? y “Entre la docencia y mi profesión”, y recapitulando algunos puntos que sinteticé en “Lo que compartimos”, considero que todo esto produce como sinergia el ver que en lo personal adolezco de las mejores técnicas pedagógicas para optimizar mis clases; sin embargo, como lo precisé muy al principio de mis participaciones que, muchas de las veces por sentido común, aplicamos alguna técnica didáctica sin saberla reconocer por su nombre, y entonces percibimos que nos funciona, y ya para las próximas clases la seguimos utilizando, siento que en ello aplicamos el presupuesto esbozado por el maestro Esteve, cuando afirma que se “aprende a ser profesor por ensayo y por error” (1).
Si el común denominador en el caso de los profesionistas, que como su humilde servidor y amigo aceptamos ser profesores por amor o por accidente, siento que la posición del maestro Esteve cuando afirma que “El ser y hacer docente” relacionado con su postulado de que el aprender es un proceso de ensayo y error, estoy de acuerdo con ello, pues no se nace siendo docente, más sin embargo, en la formación de nuestra identidad profesional como tal, considero que la podemos ir construyendo, como lo es el edificar un inmueble, que poco a poco le vamos poniendo un piso cada vez más alto, diríase que en nuestro quehacer docente, representaría la experiencia; sí, pero ese edificio debe ser sólido y bien cimentado, sobre contundentes y bien unidos cimientos, que considero serían las técnicas pedagógicas, solo así podremos formarnos e ir en pos de la conquista de nuestros alumnos.
Lo anterior me permito sustentarlo y profundizarlo en un fragmento de la Primera Carta escrita por el maestro Paulo Freire en su obra titulada “Cartas a quien pretende enseñar”, cuando dice:
“”El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar algo
que es reaprendido por estar siendo enseñado” (2)
Parafraseando el anterior pensamiento, he de cuestionarme respecto de la manera en que puedo superarme y abandonar un tanto mis miedos, mis inseguridades, mis frustraciones y hasta mi ineficacia como maestro; considero que esto lo lograría con lo acertado que el maestro Esteve nos comparte con su experiencia de ser maestro, en su documento en análisis, cuando él mismo afirma que nuestra labor docente la debemos tomar <
1) José M. Esteve. “La aventura de ser profesor”. Universidad de Malaga, copia estilográfica de la UPN y COSADAC de la SEMS, página 1
2) Paulo Freire. “Cartas a quien pretende enseñar”. Siglo XXI Editores, página 29
lo cual en lo personal me produce gozo y enorme alegría.
Mis momentos entre éxtasis y gloria producidos por el haber “enganchado” la atención, la curiosidad, la sorpresa y la expectación de mis alumnos, en efecto me permite regodearme con lo que ellos me están expresando, con ese silencio y contundente gesto de satisfacción que por un lado me permite disfrutar de mi clase, “jugar”, vivir la magia que me da llegar a esos estadios en que puedo conjugar paz, con alegría y ánimo por dirigir a mis alumnos en el conocimiento de la verdad y al cumplimiento de los propósitos, objetivos y competencias diseñadas en mi “Plan sesión”. En lo personal siento que si le saco partido a esta situación en beneficio de mis propios alumnos; utilizando este recurso, y en ese tenor, siento que es una de las bases en que procuro atacar mi “Malestar docente”, claro que eso no lo es todo, necesito como acertadamente menciona el primero de los autores nombrados, que para ser un buen docente se necesita conocer un cúmulo de recursos pedagógicos.
¡Que grato y edificante para mi! ha sido leer al maestro Esteve, pues me reconfirmó todo aquello que ya había experimentado como docente y también el observar que otro lego en la pedagogía, como lo es el maestro Paulo Freire, quienes con sus sabios consejos me permiten hallar mejores técnicas pedagógicas y con ellas hallar sustento a “Mi práctica docente”, al respecto me permito citar lo que el maestro Freire dice en relación con lo comentado:
“”La tarea de enseñar es una tarea profesional que exige amorosidad, creati-
vidad, competencia científica, pero rechaza la estrechez cientificista, que exi-
ge la capacidad de luchar por la libertad sin la cual la propia tarea perece”(3)
Otro aspecto que, en lo personal me ha cimbrado profundamente, es el reconocer que “Mi malestar docente” me dirige a considerar que muchas de las veces me dirijo a mis alumnos con un lenguaje muy elevado y hasta rebuscado, del que inclusive se han quejado; bien creo que es preciso corregirlo y evitarlo en lo más que sea posible, confieso ser recurrente en este error, al impartir mis clases inclusive en el nivel de Licenciatura, pero en el Bachillerato debo corregirlo, puesto que los alumnos de este nivel empiezan a consolidar su propia identidad, que es difícil que me entiendan, bien este asunto por un lado, y por el otro, aunque no es mi caso, pero considero que el vano prestigio, el uso de los títulos profesionales y académicos y los reconocimientos, que en ocasiones nos marean y nos llenan la cabeza de humo, lo cual no nos permite en algunos casos ponernos a la altura de nuestros alumnos, y pues consideramos que nos rebajamos, y bien lo precisa el maestro Esteve, que el ser maestros, es ser “maestros de humanidad”, cuanta verdad y relevancia encierran estas breves palabras, pues que difícil se nos hace ser humildes, pero más difícil aún es ponernos al servicio de nuestros alumnos en sus procesos de enseñanza-aprendizaje, pues cuantas veces cometemos el error de que cuando nos formulan alguna pregunta y no sabemos como contestárselas , les ordenamos que las investiguen y que la traigan de tarea, ¡que grave error”, ya que en el afán de quitárnoslos de encima, o bien presuponiendo que sabemos la respuesta, pero por considerarnos los “sabelotodo” no damos la respuesta correcta, en el momento y en el espacio preciso, y considero que muchas de las veces actuamos así por que se nos hace difícil el bajar de nuestro pedestal, que en ello coincido con el maestro Esteve de decir que actuamos como si fuésemos unos “medievalistas”.
____________________
3) Paulo Freire. Ibidem, página 9
Lo anterior es necesario abandonarlo, enmendarlo y canalizarlo mejor hacia construir poco a poco nuestra identidad profesional de buenos docentes, en base a ser “maestros de humanidad” dotados de amor, comprensión, amistad e identidad con nuestros alumnos, y capacidad científica, pues el amor y la razón no están divorciados, sino que son los elementos que aderezan la enseñanza y el aprendizaje, de ello el maestro Paulo Freire nos dice:
“”…la tarea del docente… exige seriedad, preparación científica, preparación fí-
sica, emocional, afectiva. Es una tarea que requiere, de quien se compromete
con ella, un gusto especial de querer bien, no sólo a los otros sino al propio –
proceso que ella implica. Es imposible enseñar sin ese coraje de querer bien, -
sin la valentía de los que insisten mil veces antes de desistir. Es imposible en-
señar sin la capacidad forjada, inventada, bien cuidada de amor”.(4)
Finalmente, deseo concluir mi trabajo con este mensaje que, en la medida de que logremos ser buenos interlocutores con nuestros alumnos, en la manera e intensidad con que nos involucremos más con ellos, y trabajemos en sus inseguridades, sus temores y sus frustraciones; entonces brindándoles nuestra mano de apoyo y auxilio, por que no dándoles la palmadita en el hombro o lanzándoles una muda sonrisa de aceptación y de aprobación cuando lo hicieron bien, y cuando no, imbuirles ánimo para lograr las cosas, entonces en la medida en que logremos esto, podemos decir que no hemos nacido en vano, y ya entonces podremos decir que somos buenos profesores.
A no dudarlo, cuando seamos capaces de dar amor, cariño, apoyo y auxilio desinteresados, aunados con un gran ímpetu, motivación, ánimo, deseo de ser, de hacer, de construir considero que con todo lo anterior, estaremos en la posibilidad de lograr una identidad de grupo que lo concreto con este pensamiento, y con esto se los dejo para reflexión:
“Que en vez de colgarles a nuestros alumnos etiquetas y estigmas,
lo único que deba permitírsenos colgarles, sean
brazos de amor”.
Con un cordial saludo a mi tutor Profr. Juan Nava Beltrán, asesor y para todos mis compañeros de Grupo, me repito como su cordial amigo y seguro servidor.
Mario Hernández Segura (amcd052932)
Grupo # 129
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4) Paulo Freire. Ibidem, página 8
"Los saberes de mis estudiantes"
“Los saberes de mis estudiantes”
Derivado del sondeo practicado a mis alumnos en diálogo cordial y abierto, así como al haberme interrelacionado con ellos, me he podido percatar de sus habilidades y destrezas en el uso del internet, como una herramienta de vital importancia en su proceso de auto-aprendizaje, que si bien, como ellos mismos lo reconocen que, lo usaban solo como un distractor o como una forma de socializar con sus “pares”, y en algunos casos para actividades ajenas a su formación como estudiantes. Hoy día puedo decir que lo emplean para estudiar, investigar, hacer trabajos y realizar tareas que algunos profesores les encomiendan, perciben que ya no es solo un medio donde podían bajar música, videojuegos, imágenes, acertijos o para despejar la mente; sino que han madurado en el aspecto de darle la importancia que este recurso tiene, tan es así que han referido que, en el uso de la Web Quest diseñada para la materia de “Contextualización de fenómenos sociales, políticos y económicos, construida por el PSP Lic. Mario Hernández Segura, refieren que les ha sido de mucha utilidad, por la información que leen en este recurso, en la realización de las actividades que el Blog contiene, y que en un proceso colaborativo con sus compañeros de clase, tienen oportunidad de discernir, reflexionar, concretar aclarar dudas y sobre todo en la solución de problemas de la vida social, política y económica del país.
Si bien el recurso del internet, a través de la Web Quest y su liga el Blog construido para la unidad de competencia ya referida, la vengo utilizando desde febrero del cursante, lo que me ha permitido un mayor acercamiento en mis estudiantes, a través de sus saberes, cabe decir que, ya no se sienten tan presionados ni estresados por no poder entender algún concepto o material de la clase, así como haber superado el clásico dictado, o la clase tediosa y monótona donde el profesor que únicamente disertaba y no permitía la participación de los estudiantes, ahora se sienten más libres y motivados en hacer por sí mismos las cosas. En ese orden de ideas, hemos decidido crear en forma conjunta, como una nueva estrategia para aprovechar los saberes de mis alumnos dentro del aula, el que ellos mismos construyan sus propios Blogs, en que ligados con el del profesor se armonicen, sincronicen y funcionen conjuntamente los saberes en un proceso conjunto de enseñanza-aprendizaje. Lo cual me tiene muy motivado en llevar a cabo esta estrategia para optimizar aún más mi quehacer como docente.
Finalmente cabe decir que, en el proceso enseñanza-aprendizaje en mi grupo y en el renglón relativo a quiénes enseñarán a quiénes, quién les enseñarán y donde lo harán, aquí considero que todos enseñarán todos de todos, pues si bien el suscrito como un facilitador del conocimiento, encauzo y dirijo el proceso de aprendizaje en mis alumnos, y en el aula, son precisamente los mismos alumnos que generan su proceso, intercambiando conocimientos unos con otros y con su servidor, así es que es un círculo virtuoso, en que todos podemos aprender de todos y esto solo es posible a través de un aprendizaje significativo en que colaborativamente se puedan desarrollar los procesos. La evidencia del aprendizaje logrado, notoriamente se ve reflejado en su condición académica de ser “Apto” para resolver cualquier problema en cualquier circunstancia y escenario. Me permito compartir con ustedes un video, donde se percibe la forma y manera en que desarrollo mis clases y mi interacción con mis alumnos y sus saberes.
Cordiales saludos
Mario Hernández Segura
Derivado del sondeo practicado a mis alumnos en diálogo cordial y abierto, así como al haberme interrelacionado con ellos, me he podido percatar de sus habilidades y destrezas en el uso del internet, como una herramienta de vital importancia en su proceso de auto-aprendizaje, que si bien, como ellos mismos lo reconocen que, lo usaban solo como un distractor o como una forma de socializar con sus “pares”, y en algunos casos para actividades ajenas a su formación como estudiantes. Hoy día puedo decir que lo emplean para estudiar, investigar, hacer trabajos y realizar tareas que algunos profesores les encomiendan, perciben que ya no es solo un medio donde podían bajar música, videojuegos, imágenes, acertijos o para despejar la mente; sino que han madurado en el aspecto de darle la importancia que este recurso tiene, tan es así que han referido que, en el uso de la Web Quest diseñada para la materia de “Contextualización de fenómenos sociales, políticos y económicos, construida por el PSP Lic. Mario Hernández Segura, refieren que les ha sido de mucha utilidad, por la información que leen en este recurso, en la realización de las actividades que el Blog contiene, y que en un proceso colaborativo con sus compañeros de clase, tienen oportunidad de discernir, reflexionar, concretar aclarar dudas y sobre todo en la solución de problemas de la vida social, política y económica del país.
Si bien el recurso del internet, a través de la Web Quest y su liga el Blog construido para la unidad de competencia ya referida, la vengo utilizando desde febrero del cursante, lo que me ha permitido un mayor acercamiento en mis estudiantes, a través de sus saberes, cabe decir que, ya no se sienten tan presionados ni estresados por no poder entender algún concepto o material de la clase, así como haber superado el clásico dictado, o la clase tediosa y monótona donde el profesor que únicamente disertaba y no permitía la participación de los estudiantes, ahora se sienten más libres y motivados en hacer por sí mismos las cosas. En ese orden de ideas, hemos decidido crear en forma conjunta, como una nueva estrategia para aprovechar los saberes de mis alumnos dentro del aula, el que ellos mismos construyan sus propios Blogs, en que ligados con el del profesor se armonicen, sincronicen y funcionen conjuntamente los saberes en un proceso conjunto de enseñanza-aprendizaje. Lo cual me tiene muy motivado en llevar a cabo esta estrategia para optimizar aún más mi quehacer como docente.
Finalmente cabe decir que, en el proceso enseñanza-aprendizaje en mi grupo y en el renglón relativo a quiénes enseñarán a quiénes, quién les enseñarán y donde lo harán, aquí considero que todos enseñarán todos de todos, pues si bien el suscrito como un facilitador del conocimiento, encauzo y dirijo el proceso de aprendizaje en mis alumnos, y en el aula, son precisamente los mismos alumnos que generan su proceso, intercambiando conocimientos unos con otros y con su servidor, así es que es un círculo virtuoso, en que todos podemos aprender de todos y esto solo es posible a través de un aprendizaje significativo en que colaborativamente se puedan desarrollar los procesos. La evidencia del aprendizaje logrado, notoriamente se ve reflejado en su condición académica de ser “Apto” para resolver cualquier problema en cualquier circunstancia y escenario. Me permito compartir con ustedes un video, donde se percibe la forma y manera en que desarrollo mis clases y mi interacción con mis alumnos y sus saberes.
Cordiales saludos
Mario Hernández Segura
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