¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Responder a este cuestionamiento, de entrada considero que no nos lleva sino a negarlo abierta y rotundamente, por lo intrascendente e irrelevante de su contenido; pero sustentarlo a la luz del fluir de las diferentes corrientes y teorías de los grandes psicólogos y pedagogos que de acuerdo a la Historia de la Pedagogía, han revolucionado los constructos medulares de la nueva corriente de la educación por competencias, mismas tendencias que giran en torno del trascendentalismo y constructivismo educativo, fundamentalmente en los vértices que, como docentes nos deben de importar, como lo son los conceptos de “competencias”, “aprendizaje significativo” y “aprendizaje situado”, particulares que son la columna vertebral del nuevo paradigma del constructivismo o educación por competencias, dentro del cual se desenvuelven el docente y el estudiante, éste último como el centro y gran actor del mismo.
Convengo en que, en el individuo en su proceso de aprendizaje, concurran vertientes que antaño no se preocupaban por discernir ni mucho menos investigar, para concretarse en puntos de vital importancia como lo son el la actualidad; los cuales han venido a marcar un hito en la Historia de la Pedagogía, puesto que no se pueden prescindir de aspectos diametralmente importantes para el desarrollo y crecimiento del joven, preparándolo, encauzándolo y dirigiéndolo para su óptima participación en un mundo que demanda mejores hombres, más preparados, mejor capacitados y más competentes para contender en el mercado laboral. Lo anterior punta de lanza, para motivar el cambio de paradigmas, planes y sobre todo estrategias de aprendizaje en el proceso enseñanza-aprendizaje, que si bien, así lo entendemos y mejor aplicamos en nuestros entornos y ámbitos docentes, y esto sin duda nos coloca a la vanguardia de la educación por competencias.
Nuestro papel como docentes conscientes y responsables de nuestra labor histórica y trascendental que nos toca vivir y experimentar, en la formación de las juventudes, debe de ser en los entornos que nos motivan a la superación constante, que si bien como profesionistas con formación ajena a la Pedagogía, nos movía desenvolvernos en ella, con conocimientos incipientes, pero con todo el empeño de hacer de la misma, nuestra segunda profesión y actividad, es que sustento que, intuitiva y empíricamente utilizábamos y aplicábamos los postulados de los prominentes pedagogos en análisis y estudio, pues si bien ignorábamos su contenido y denominación científica, pero nuestra creatividad nos movía a innovar, a crear y por que no hasta recurrir al ludismo para hacer de nuestras clases algo diferente y significativo para nuestros alumnos.
El aprendizaje desde luego que no es una cosa tan trivial, nótese que existen innumerables connotaciones y definiciones respecto del mismo, que nos ha conducido en nuestro estudio desde los posicionamientos de los educadores tradicionalistas, pasando por los reformistas hasta llegar a los constructivistas que como bien lo sustentan Philippe Perrenoud con su concepto de competencia sustentado en la capacidad de actuar, como del mismo Ausubel con su corriente del aprendizaje significativo, pasando por J, Bruner con sus concepciones del aprendizaje por descubrimiento; así como de las aportaciones de psicólogos constructivistas como Gagné con su corriente de la Psicología cognitivista, sin dejar de lado la Epistemología genética de Piaget, es que no podemos decir ni afirmar que el aprendizaje sea trivial, cuando se han escrito sendos tratados que implican analizarlos y sustentarlos a través del discurso total y crítico, que solo en el uso del mismo lograremos entender y bien aplicar los postulados de los maestros de la Pedagogía.
En mi otrora actividad empírica docente, que la sustentaba en base a la creatividad, la innovación y el ludismo, ahora puedo decir que, gracias al documento en análisis, investigación bien sustentada y mejor escrita y dirigida por Xavier Vargas Beal, se me ha caído la venda de los ojos, por lo que puedo precisar que, con todos estos elementos en mis manos, como oro molido, será para mí un aliciente para seguir superándome en aras de lograr hacer de mis alumnos, jóvenes conscientes y equilibrados, futuro valuarte de nuestra Nación.
Por tanto concluyo este pequeño libelo precisando que, en lo personal tomo lo más relevante de las corrientes de los ilustres pedagogos y psicólogos que analizamos, puesto que todas de un modo o de otro, traen enorme relevancia en nuestra preparación y formación como docentes dentro del innovador paradigma de la educación por competencias, y en relación con ésta, comulgo con la definición colaborativa que de competencias formularon distinguidos maestros, la cual por su importancia transcribo.
“”Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”.
Atento a lo anterior, el cuestionamiento que motiva este fluir de ideas y saberes, cae por su propio peso, pues el aprendizaje es toda una institución y como tal debe de observársele y más motivarnos quienes de la misma forma la piedra angular de nuestro quehacer como docentes.
¡Salve!
Mario Hernández Segura
Grupo # 119
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





Hola Mario:
ResponderEliminarQuiero felicitarlo por su excelente participación y su gran capacidad de analisis y reflexión, en su escrito identifico que como fortaleza , esta la comprensión que tiene sobre los procesos cognitivos, que juegan un papel determinante, en la conducción de los aprendizajes en el aula, y desde luego que los criterios a evaluar deben surgir del enfoque didáctico que utilicemos.
También considero una fortaleza es el identificar los errores y aciertos tanto en los docentes al enseñar, como en el alumno al aprender.
lo importante es aprender a identificar las fortalezas y debilidades, y construir a partir de ellas
Reciba un cordial saludo, y siga como hasta ahora, con sus participaciones muy completas, su disposición de apoyo al grupo y sobre todo el entusiasmo que tiene por superarse, FELICIDADES.
Hola Mario:
ResponderEliminar¡Qué mayor fortaleza que la toma de conciencia de su práctica y la intención de mejorarla a partir de la aplicación de los conceptos analizados! Felicidades.
Independiente a ello, me atrevo a señalar una debilidad relacionada con la redacción; en el primer párrafo no encuentro la conclusión al razonamiento que se plantea.
Saludos.